miércoles, 12 de mayo de 2010

Pensamientos de un gato (I)

¿Y a esto es a lo que llaman estar en el Trono?

Pues no lo entiendo, la verdad... donde esté mi bandejita de arena perfumada... ¡Uhmmm! Ahí si que me encuentro como un Rey (y salgo, como nuevo).

Entrenando

Tres de la madrugada. Buen momento para mi entrenamiento diario.
No hay nada como unas buenas carreras por toda la casa y simulacros de caza para pillar el sueño.



Y este... ¿qué hace aquí? ¿No debería estar tratando de dormir?, que mañana tiene que madrugar.

martes, 11 de mayo de 2010

Se me olvida algo...

...tiene que haber algún lugar en toda la casa donde aún no haya soltado mis pelos.
A ver... ¡voy a hacer memoria!


¡Ah, sí! ¡Claro! entre los libros de la estantería.
Creo que es de lo poco que aún no está lleno de pelos. ¡Vamos a restregarnos allá!

Algún día seré libre


¡Vaya! Todos mis planes se chafan.
La ventana abierta, solo en casa, y resulta que tengo debajo de casa el parque por el que pasean todos los perracos del barrio: un boxer, un terrier, un labrador ¡un dámata!... ¡Miau! ¿y aquello? ¡Es un bulldog!
¡Santo cielo! No creo que llegase ni hasta el primer árbol sin ser devorado. Mejor me voy a dormir otro poco.

lunes, 10 de mayo de 2010

Como el perro y el gato

Estrés es poco para la tarde que he pasado hoy.
Yo únicamente quería dormir una siestecita.


Y cada vez que abría un ojo, allí estaba ella.


He intentado esconderme en los sitios más insospechados.


Pero siempre ha terminado por encontrarme.

Hasta el punto de dejarme al descubierto rompiéndome mi trinchera. ¡Déjame dormir!

Allá donde me camuflaba...


...ella que me encontraba.

Lo de esta pequeñaja es manía persecutoria. ¡Pero si yo solo quiero echar una cabezadita!

Y encima... ¡tener que soportar esta humillación!

Conversando se entiende la gente

¡Vaya! Creo que quiere decirme algo.


Nada, que no la entiendo. Y mira que he prestado atención ¿eh?

domingo, 9 de mayo de 2010

Domingo revuelto

Hoy, me han castigado mirando a la pared en el tendedero.

No queráis saber por qué (ha sido sin querer, una pelusa por aquí, un trozo de planta por allá... y mi estómago, que se ha revuelto). Juro que anoche no bebí nada.