sábado, 8 de mayo de 2010

Se me cierran los ojos...

Pero... ¿por qué en esta casa se acuestan tan tarde?
Están rompiendo mi ritmo biológico de sueño.
¿A quién se le ocurre ponerse a estas horas de la madrugada a cepillarse los dientes?
(aunque, con esa peste a etanol... no me extraña).

Y verás como por subirme hasta aquí arriba a hacer compañía, al final me quedo dormido y me la pego... ¡qué sueño!

La noche es dura

Manía tienen de andar a oscuras cuando vienen bolingas!!!
La de pisotones de rabo y patadas a medianoche que llevo!!!
Dios, ¡qué paciencia!

viernes, 7 de mayo de 2010

Pasa la semana volando

Ya es jueves. Me han dejado solo en casa y tengo una hiperactividad que no me puedo estar quieto. ¿Nadie quiere jugar conmigo un rato?



Creo que voy a echar una cabezadita a ver si se me pasan tantas ganas de hacer cosas...

miércoles, 5 de mayo de 2010

Zen (masajes)

Una hoja en blanco, la brisa del mar, yo subido en lo más alto del tejado, un riachuelo de agua que corre bajo mis patas y los sensores de mis bigotes detectando ya el aroma de mis lonchas de buey fileteado... uhmmmm!!!


Jefa, tírate el tiempo que necesites en México.

martes, 4 de mayo de 2010

Inestabilidad y frío

La borrasca fría que entró el sábado por Galicia hará caer los termómetros notablemente y dejará lluvias en la mitad norte. Además, aumentará el viento tanto en el litoral como en algunas zonas del interior lo que intensificará la sensación de frío. Informa el portavoz de la Agencia Española de Metereología.

...y yo, aquí tan agustito.

lunes, 3 de mayo de 2010

Sequía

¡Sus muertos!
Aún me dura la resaca del sábado y se han olvidado de llenarme de agua mi bebedero. Me ha tocado toda la noche ir de grifo en grifo succionando hasta la última gota. ¡Qué me van a salir piedras en el riñón de tanto concentrar la orina!




Dejo aquí este enlace por si mis nuevos cuidadores lo vieran (¡Estas cosas...! ¡me dan unas ganas de bufar!)

Qué será lo próximo ¿cerrar la puerta del baño en el que tengo mi terrario?

domingo, 2 de mayo de 2010

Sábado la noche

En un descuido de mi staff de cuidadores, mientras veían una película en el DVD, un servidor aprovechó para dar un lenguetazo a la rica pócima que bebían mis esclavos devótos (Dyc-cola, lo llaman). Después del primer lenguetazo fue otro, otro y otro... hasta que además de perder la cuenta, a punto estuve de perder también una de mis siete vidas.




Requetemiau qué resacón. No sé cuántos Gelo-cat-iles llevo.

Y claro, hoy domingo os podéis imaginar el día que llevo.


Todo el día de un lado para otro tratando de recordar lo que ocurrió anoche. Ahora comprendo a mi jefa cuando tiene que recurrir a su amiga Pao para, tras mucho esfuerzo, tener la versión completa de lo ocurrido la noche anterior.

El caso es que mereció la pena. Mira que estaba rico el brebaje ese...
Si no fuera por la lengua pastosa que me ha dejado. El próximo finde tengo que cenar algo antes de tomarme los pelotazos.